El municipio asturiano de Ribadesella se ha convertido en el primer destino turístico del país para celíacos, una enfermedad que se caracteriza por la intolerancia al gluten. Su dieta es muy estricta y no pueden comer todos los alimentos. Por eso, restaurantes, casas rurales, alojamientos, entre otros, se han implicado con esta enfermedad hasta el punto de que un celíaco pueda pasar en este lugar varios días de vacaciones.